miércoles, julio 20, 2005

Luna Lunera

Tal día como hoy, en 1969, se produjo el que muchos consideran el hecho más destacado del siglo pasado: la llegada del hombre a la Luna. Los astronautas americanos Armstrong y Aldrin pisaron el satélite terrestre durante varias horas y además de realizar diversos experimentos pudieron caminar, saltar, corretear, etc. Qué escenas bucólicas, tan sólo faltaban allí sus madres: "Neil, cómo te estas poniendo, cuando lleguemos a casa verás"

Dado que es el trigésimosexto aniversario quiero destacar:

- ¡Qué coño pasa con el tercer astronauta! Se llamaba Michael Collins y creo que deberían darle el premio al personaje más cenizo de la historia. Después de que pasa el casting para formar parte de la excursión, llega hasta la luna y no le dejan bajarse ("Michaelito, anda, quédate en la nave que la tenemos en doble fila y como se la lleve la grúa nos joden vivos, que aquí no hay ni McDonald's. Ya bajamos nosotros, ¿quieres que te traigamos algo? ¿Algo de tierra? ¿Una roca?"). No se puede permitir que este hombre permanezca más tiempo casi en el anonimato. A partir de ahora pasa a ser para mí el más importante de los tres. ¿Qué hubiese pasado si, hasta la coronilla de ver cómo se lo estaban pasando los otros, hubiese decidido largarse a casa? Y ojo, que esto no es tan disparatado. Que eso de verlos corretear por la Luna no es plato de buen gusto. Joder, si es que sólo les falto saludarle desde abajo. Además, si se hubiese largado se habría ahorrado el viaje de vuelta aguantando a los otros dos contando sus historietas y enseñando las fotos del paseo (como cualquier matrimonio brasas a la vuelta de su crucero por las islas griegas). Vamos, que un poquito de respeto por este hombre y un monumento a su paciencia.

- Otra cosa. Veo en Microsiervos que Google ha tirado la casa por la ventana para celebrar el XXXVI aniversario (mucho más importante que un centenario de mierda por ejemplo) y nos ofrece GoogleMoon, la versión Domingueros en la Luna de GoogleMaps. La verdad es que aunque sea algo curioso no es como para volverse loco. Bueno, para los constructores y promotores inmobiliarios tal vez sí. Ya pueden empezar a planificar nuevas urbanizaciones de lujo en la cara visible del satélite terrestre. ¡Ah! Y Gallardón, que me lo imagino en plena erección dibujando por dónde pasarán los millones de zanjas que le quedan por hacer (porque la verdad es que en Madrid ya no le caben).

- Y para terminar. ¿Hasta cuando tendremos que aguantar periódicamente el insufrible debate Llegamos a la Luna Vs. Nos engañan? Ya está bien, que no nos importa. A ver si Iker Jiménez resuelve definitivamente el enigma en su próximo programa. Bueno, a no ser que se hagan públicas las psicofonías grabadas por Armstrong o las fotos de las tumbas sin nombre encontradas en la Luna. Iker, majete, mejor déjalo estar, que hasta dentro de un año al menos tendremos tranquilidad.