miércoles, julio 20, 2005

A partir de ahora voy a leer sólo a Dan Brown

Y es que leer algunas cosas te deja un regusto bastante amargo difícil de aguantar:

"En tiempos pasados, una guerra, casi por definición, era algo que más pronto o más tarde tenía un final; generalmente, una clara victoria o una derrota indiscutible. Además, en el pasado, la guerra era uno de los principales instrumentos con que se mantenían las sociedades humanas en contacto con la realidad física. Todos los gobernantes de todas las épocas intentaron imponer un falso concepto del mundo a sus súbditos, pero no podían fomentar ilusiones que perjudicasen la eficacia militar. Como quiera que la derrota significaba la pérdida de la independencia o cualquier otro resultado indeseable, habían de tomar serias precauciones para evitar la derrota. Estos hechos no podían ser ignorados. Aun admitiendo que en filosofía, en ciencia, en ética o en política dos y dos pudieran ser cinco, cuando se fabricaba un cañón o un aeroplano tenían que ser cuatro. Las naciones mal preparadas acababan siempre siendo conquistadas, y la lucha por una mayor eficacia no admitía ilusiones. Además, para ser eficaces había que aprender del pasado, lo cual suponía estar bien enterado de lo ocurrido en épocas anteriores. Los períódicos y los libros de historia eran parciales, naturalmente, pero habría sido imposible una falsificación como la que hoy se realiza. La guerra era una garantía de cordura. [...]

Pero cuando una guerra se hace continua, deja de ser peligrosa porque desaparece toda necesidad militar. El progreso técnico puede cesar y los hechos más palpables pueden ser negados o descartados como cosas sin importancia. Lo único eficaz en Oceanía es la Policía del Pensamiento. Como cada uno de los tres superestados es inconquistable, cada uno de ellos es, por tanto, un mundo separado dentro del cual puede ser practicada con toda tranquilidad cualquier perversión mental. La realidad sólo ejerce su presión sobre las necesidades de la vida cotidiana: la necesidad de comer y de beber, de vestirse y tener un techo, de no beber venenos ni caerse de las ventanas, etc... Entre la vida y la muerte, y entre el placer físico y el dolor físico, sigue habiendo una distinción, pero eso es todo. Cortados todos los contactos con el mundo exterior y con el pasado, el ciudadano de Oceanía es como un hombre en el espacio interestelar, que no tiene manera de saber por dónde va hacia arriba y por donde hacia abajo. Los gobernantes de un Estado como éste son absolutos como pudieran serlo los faraones o los césares. Se ven obligados a evitar que sus gentes se mueran de hambre en cantidades excesivas, y han de mantenerse al mismo nivel de baja técnica militar que sus rivales. Pero, una vez conseguido ese mínimo, pueden retorcer y deformar la realidad dándole la forma que se les antoje.

Por tanto, la guerra de ahora, comparada con las antiguas, es una impostura. Se podría comparar esto a las luchas entre ciertos rumiantes cuyos cuernos están colocados de tal manera que no pueden herirse. Pero aunque es una impostura, no deja de tener sentido. Sirve para cosumir el sobrante de bienes y ayuda a conservar la atmósfera mental imprescindible para una sociedad jerarquizada. Como se ve, a guerra es ya sólo un asunto de política interna. En el pasado, los grupos dirigentes de todos los países, aunque reconocieran sus propios intereses e incluso los de sus enemigos y gritaran en lo posible la destructividad de la guerra, en definitiva luchaban unos contra otros y el venceder aplastaba al vencido. En nuestros días no luchan unos contra otros, sino cada grupo dirigente contra sus propios súbditos, y el objeto de la guerra no es conquistar territorio ni defenderlo, sino mantener intacta la estructura de la sociedad. Por lo tanto, la palabra guerra se ha hecho equívoca. Quizás sería acertado decir que la guerra, al hacerse continua, ha dejado de existir. La presión que ejercía sobre los seres humanos entre la Edad neolítica y principios del siglo XX ha desaparecido, siendo sustituida por algo completamente distinto. El efecto sería muy parecido si los tres superstados, en vez de pelear cada uno con los otros, llegaran al acuerdo -respetándolo- de vivir en paz perpetua sin traspasar cada uno las fronteras del otro. En ese caso, cada uno de ellos seguiría siendo un mundo cerrado libre de la aungustiosa influencia del peligro externo. Una paz que fuera de verdad permanente sería lo mismo que una guerra permanente. Éste es el sentido verdadero (aunque la mayoría de los miembros del Partido lo entienden sólo de un modo superficial) de la consigna del partido: la guerra es la paz"

Bueno, que más decir. Quizás sean imaginaciones propias pero creo que podríamos establecer algún que otro paralelismo entre esta situación ficticia y lo que vivimos en los últimos años (véase guerra contra el terrorismo, justicia infinita o paz durarera). Lo más curioso es que esta obra data de 1949. El único fallo es que las previsiones fueron demasiado pesimistas ya que esta situación se produce en 1984, hace 20 años. George Orwell pretende en esta obra hacer una crítica feroz al stalinismo y a su dictadura de partido. Para ello construye una sociedad imaginaria en la que cualquier lector puede identificar personajes, actitudes, etc. con lo que la ficción se convierte a menudo en realidad. Lo que Orwell no sabía es que la Guerra Fría terminaría en los 80. Lo que tampoco podía saber es que los Estados modernos copiarían las técnicas de control y opresión de la sociedad de algunas dictaduras.

"el poder es el valor absoluto y único: para conquistarlo no hay nada en el mundo que no deba ser sacrificado y, una vez alcanzado, nada queda de importante en la vida a no ser la voluntad de conservarlo a cualquier precio"

Pues eso, que leer estas cosas no debe ser del todo bueno, voy a comprar el Hola

4 Comentarios:

Blogger Jessica escribi� ...

Pero no se te ocurra leer Ángeles y Demonios o tendrás que cambiar el título de éste post...

Después de leer La Granja de Orwell, no pude evitar hacer establecer ciertos paralelismos, pero no sólo con la dictadura comunista, sino con la actitud de muchos políticos, incluso de nuestra historia reciente. Es habitual que hoy digan una cosa y mañana cambien de opinión (ejemplos recientes: Los papeles de Salamanca, con Esperanza Aguirre a favor hace unos años y Pepe Blanco diciendo que por encima de su cadáver; o con el diálogo con ETA, con Fraga diciendo que él fue el primero en intentarlo allá por los años 80, y después la plana mayor del PP negándolo, y podríamos seguir toda la tarde).

Pero, desde luego, se vive mejor leyendo sólo el Pronto o el Hola. Te vienen menos ideas peligrosas (peligrosas para el stablishment, se entiende) a la cabeza.

Saludos:
Jéssica

7/25/2005 09:00:00 p. m.

 
Blogger JimmyJazz escribi� ...

Intento mantenerme alejado de Dan Brown, aunque supongo que sería una lectura mucho más sencilla y relajada.

Lo que dices de los políticos actuales es justamente lo que quería decir porque es lo que de verdad me preocupa. Si viviésemos en una dictadura comunista no me preocuparía, estas cosas son propias de las dictaduras. Pero reconocer en ese libro determinadas situaciones habituales en nuestro "presunto" sistema democrático es para echarse a temblar.

7/26/2005 01:40:00 a. m.

 
Blogger Jessica escribi� ...

Creo que están tranquilos porque creen en la poca memoria de los ciudadanos (y es cierto: la memoria a la opinión pública nos dura poco más de dos telediarios) y en que no van a cuestionar nada de lo que digan.

Creo que los políticos nos toman el pelo cuanto más espacio les dejamos para hacerlo. Y hoy en día, en España, tienen vía libre. El único periódico que hace "periodismo de investigación" es El Mundo, y es de chiste. El resto de medios de comunicación se dedican a hacerle la rosca a los partidos mayoritarios, y los ciudadanos no se preocupan por la política.

En parte tenemos los políticos que nos merecemos, porque les hemos dejado suficiente manga ancha (al no exigir a los medios que les hicieran un marcaje exigente) como para que pudieran cometer todos los desmanes actuales.

Saludos:
Jéssica.

7/26/2005 07:56:00 p. m.

 
Blogger Jessica escribi� ...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

7/26/2005 07:56:00 p. m.

 

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